sábado, 9 de abril de 2011

De realizar nuestros sueños...

Hoy quiero escribir para desearle suerte a una amiga que está a punto de dar un paso enorme: decidir lo que va a ser de su vida, comenzar una nueva etapa completamente diferente y, quizás, dejar atrás todo lo que ha conocido hasta ahora para adentrarse en algo completamente desconocido. 


Es difícil dejarlo todo, porque siempre hay algo que nos ata a nuestro lugar: familia, amigos, parejas, nuestros fieles animales... si nos ponemos a pensar, siempre habrá algo que nos retenga en casa, que nos haga echarnos hacia atrás cuando llegue el momento de ser valientes. Pues sí, qué voy a contar, es complicado... 



Pero también es ley de vida, no? Nuestros padres ya tuvieron que pasar por ello antes, o nuestros hermanos, en fin, todo el mundo ha pasado por lo mismo: la transición entre ser la seguridad de nuestra casa y el desconcierto de nuestro futuro desconocido, porque... qué nos deparará? Saldrá todo bien o nos equivocaremos? Y si algo sale mal...? Y si...? Y si...? 



Y sí. Hay cientos, miles de "y si"... Pero no podemos dejarnos intimidar por ello. Sí, da miedo, pero y qué? Todo en esta vida podría darnos miedo: hacer amigos por miedo a que nos traicionaran, comenzar una relación por miedo a que nos abandonaran, irnos de casa por miedo a qué pasará...






Yo creo que en ese miedo mismo está lo bonito. Claro que me pongo nerviosa y me asusto a veces pensando en qué va a ser de mí, cielos, ya me ha ocurrido antes, pero así es la vida, y no podemos desaprovecharla teniendo miedo. El tren pasa demasiado rápido como para quedarse parado en el andén viendo cómo se marcha, porque, llegado un momento, no habrán más trenes que coger, y nos encontraremos solos en la estación sin saber a qué hermoso destino podríamos haber llegado.


Por eso, mi querida amiga, tengo que decirte que adelante. A veces (diría que casi siempre...) hay que pensar en el futuro inmediato, porque no podemos saberlo ni controlarlo todo, no podemos saber si dentro de 4 años tendremos trabajo seguro o viviremos en la calle o estaremos a 3000 kilómetros o si habremos vuelto a casa... Pero tenemos que intentarlo. Tenemos que pensar en lo que queremos ahora! y no es necesario usar siempre la cabeza, déjate llevar un poco por el corazón, él nos guía y acierta siempre. Aunque de todas formas, si no acierta, tampoco pasa nada... siempre se puede rectificar.


El fin único de todo esto es que, finalmente encontremos nuestro lugar, seamos capaces de realizar todo lo que siempre hemos querido, estar donde queremos y haciendo lo que deseamos... El único fin es que seamos felices. Y espero que tú lo consigas. Lucha por ello.
  

miércoles, 6 de abril de 2011

Pretty things from Porto

Algunas de las cosinas que me han gustado de Oporto:


















Viajes...

Florencia... Oporto... cada nuevo lugar que visito se ha convertido en una experiencia inolvidable para mi.


En Florencia dejé atrás una etapa de mi vida por muchos motivos: comenzaba una "nueva vida" dejando atrás amigos que ya no lo eran, personas que creía que conocía, y qué equivocada estaba, y comenzaba otra en la que me preparaba para irme de mi ciudad. 


Ha sido lo más bonito que he visto, porque en cada calle, en cada rincón oscuro, veía algo que me impresionaba. Es cierto cuando la gente dice que es una ciudad mágica, porque parece de cuento. Es única, irrepetible, es una ciudad con esencia propia, diferente a todo lo demás que se pueda ver. 







Era, como dice la canción, "a place to rest my head", un lugar donde podía dejar atrás todo lo que necesitaba para empezar de nuevo, todo lo malo, todo lo que ya no me servía, para comenzar otra etapa.







Y, unos meses después, he estado en Oporto, el comienzo de otra etapa más decisiva. Las tres semanas que estuve allí fueron de las mejores que he vivido en todos los sentidos: por tener que relacionarme en un idioma que me encanta y aprender a hacerlo en otro completamente nuevo, por conocer de lleno la forma de vivir en otro país, tan cercano pero tan distinto al nuestro, por la gente que he conocido de lugares tan diferentes, por estar en una ciudad tan bonita... Es tan diferente Oporto a lo que puede serlo Lisboa, estando tan cerca. Me recordaba mucho a Inglaterra, y Lisboa... bueno, Lisboa me recuerda más a España, al caos de Madrid, por ser una ciudad encantadora y paranoica al mismo tiempo.




A veces tengo sentimientos encontrados aquí, porque quizás no aprendo todo lo que me gustaría, pero como me dijo el otro día mi hermana, claro que estoy aprendiendo: estoy viviendo sola, lejos de casa por primera vez, además estoy compartiendo piso con dos compañeras, estoy en otro país, con otro idioma, haciendo algo que hasta hace un tiempo ni me hubiese planteado... y cuando me siento un poco sola aquí, pienso en estos dos viajes, que tan importantes han sido: el primero, por mostrarme la belleza de todas las cosas, incluso en las más pequeñas, y en enseñarme qué personas son las más importantes en mi vida y por las que merece la pena luchar; y Oporto, bueno, por abrirme al mundo y convencerme más que nunca que no podemos desaprovechar las oportunidades que se nos presentan, que no podemos conformarnos con lo que tenemos y que tenemos que aspirar siempre a aquello que deseamos, y, sobre todo, que tenemos que aprovechar el momento. A veces no tenemos que pensar tanto las cosas, hay otra canción que dice: "la razón no siempre tiene razón", y es verdad, a veces tenemos que actuar con el corazón, porque es el que más nos guía. Si nos caemos, siempre podemos levantarnos, siempre nos vamos a recuperar de los golpes, pero tenemos que luchar por lo nuestro.


Y por supuesto que no me conformo; quiero seguir conociendo más ciudades bonitas como estas dos, quiero seguir aprendiendo idiomas y encontrarme con gente de diferentes países, vivir experiencias inolvidables... nunca sabemos donde podemos reencontrarnos con nosotros mismos, donde podemos encontrar nuestro lugar, nuestra felicidad.