A veces me vuelve esta especie de melancolía. Estoy bien casi todo el tiempo, soy casi la de siempre, y, de repente, una palabra, un gesto, cualquier mecha enciende en mi cerebro algún recuerdo escondido. Algo que sale a la superficie sin avisar, y me atrapa de repente.
Quiero volver a la oscuridad, a mi lugar solitario pero seguro, a mi agujero negro particular. Los recuerdos me atrapan, no sé qué he hecho para llegar hasta aquí, para dejar lo que he ido dejando por el camino, para no conseguir todo lo que tanto ansiaba, para perder tanto. Para no ganar. ¿Qué he hecho? ¿Qué debería haber cambiado para que todo saliese bien? Vuelvo a preguntarme si me merezco todo esto, de nuevo me planteo si debo hacer algo o pararme, porque no quiero seguir, quizás no merezca la pena, después de todo. Ya fallé, y no quiero volver a tropezarme. Tener que caer y caer de nuevo, sin un seguro, sin nada a lo que aferrarme, en esa oscuridad. Mis pensamientos caen hacia abajo en espiral y no puedo hacer nada por pararlos. No quiero pararlos. Quizás así es como deba ser.
Quiero volver a la oscuridad, a mi lugar solitario pero seguro, a mi agujero negro particular. Los recuerdos me atrapan, no sé qué he hecho para llegar hasta aquí, para dejar lo que he ido dejando por el camino, para no conseguir todo lo que tanto ansiaba, para perder tanto. Para no ganar. ¿Qué he hecho? ¿Qué debería haber cambiado para que todo saliese bien? Vuelvo a preguntarme si me merezco todo esto, de nuevo me planteo si debo hacer algo o pararme, porque no quiero seguir, quizás no merezca la pena, después de todo. Ya fallé, y no quiero volver a tropezarme. Tener que caer y caer de nuevo, sin un seguro, sin nada a lo que aferrarme, en esa oscuridad. Mis pensamientos caen hacia abajo en espiral y no puedo hacer nada por pararlos. No quiero pararlos. Quizás así es como deba ser.
Sería tan fácil hacerlo... dejar de buscar con tanta ansia aquello que no encuentro, abandonarme al placer de la nada; tumbarme en mi cama mientras el tiempo pasa a mi alrededor. Sumirme en mi mundo oscuro, en un sopor tranquilo, dejar pasar el tiempo, la vida...
Pero tiempo es lo único que no puedo recuperar. Es lo que consigue que siga adelante, que no me rinda, porque no quiero, me niego a despertar un día, no sé cuando, y saber que no puedo recuperar toda una vida que he perdido de manera voluntaria. Quiero seguir adelante, aunque no sé qué es lo que estoy buscando, y muchas veces no me explico por qué sigo. ¿Por qué es todo tan complicado? Siempre lo es... pero, poco a poco, se puede llegar a la normalidad, se puede llegar a comprender que podemos disfrutar de nuestro tiempo, que merece la pena hacerlo, y que por muchas cosas malas que ocurran, podemos recuperarnos, seguir hacia adelante, y disfrutarlo.
Sé que mi “parte oscura” me acompañará, y no me niego a ello. Al revés, he aprendido a aceptarlo; como todo, quizás. Incluso me gusta que esté conmigo, porque me ayuda a ver las cosas de otra manera. También sé que tengo que ser superior a ella, aunque a veces prefiera rendirme. Puedo hacerlo... pero sólo un poquito. Sólo hoy. Sólo un ratito. Antes de volver a la realidad.


